Titulo: Africanus, el hijo del consul
Autor: Posteguillo, Santiago
Editoral: Ediciones B, Barcelona, 2008
Valoración: 6
Resumen:
Después de la derrota contra los romanos en la I Guerra Púnica y la pérdida de colonias que supuso, los cartagineses buscan en Hispania un territorio donde poder resarcirse y recuperar el poder perdido. Para ello mandan a la península ibérica a Amilcar Barca, que durante años consolidará su dominio sobre gran parte del territorio, dominio que, a su muerte y con Asdrubar Barca como sucesor, se concretará con la fundación de la capital cartaginesa en Hispania, Cartago Nova.
A la muerte, Asdrubal, Anibal Barca tomará el mando con el objetivo de continuar con el control de Hispania y el mas ambicioso de destruir Roma. El conflicto comenzará con el asedio de Sagunto y su conquista, y la declaración de guerra que supondrá por parte de los romanos.
A partir de aquí Anibal iniciará su mas ambicioso plan, trasladar un enorme ejercito mercenario hasta Italia cruzando los Alpes y derrotar en sucesivas batallas a los romanos consiguiendo levantar contra Roma a los galos del norte de la peninsula italiana y algunos de sus aliados y pueblos bajo su dominio.
Tras las derrotas, Roma iniciará una larga guerra de resistencia dirigida por el viejo senador Fabio Máximo, cuyo objetivo será desgastar al ejercito cartaginés en Italia e impedir la llegada de refuerzos procedentes de Hispania. Para este último objetivo se mandará a Hispania a los hermanos Escipión, con la misión de que los cartagineses no crucen la frontera del Ebro.
En este contexto surge la figura de Publio Cornelio Escipión, hijo de Publio Escipión, consul y proconsul romano, que merced a sus méritos bélicos irá tomando protagonismo militar en Roma, hasta conseguir ser enviado a Hispania para continuar la misión de su padre y su tio, derrotados y muertos por los cartagineses y pasando de una actitud defensiva de contención de los africanos en el Ebro, a conseguir mediante un audaz golpe de mano, la conquista de Cartago Nova.
Comentario:
Vaya por delante que a pesar de ser un aficionado a la Historia, y ver en la novela histórica una forma de recrear lo leido, en la mayoría de las ocasiones este género me suele decepcionar enormemente por la falta de medida que en la mayoría de los ocasiones los escritores tienen respecto a la utilización de la propia Historia en sus obras.
En unas ocasiones la batería de datos, descripciones y citas es tal que el autor se olvida de desarrollar un argumento sólido o simplemente se pierde el hilo enterrado debajo de ellos. En otras, la denominación de novela histórica es simplemente eso, una denominación, ya que el autor escribe una trama, en la mayoría de las ocasiones un thriller o historia de suspense, que podría desarrollarse en cualquier época y donde el periodo histórico solo aporta el escenario.
En el caso de Africanus, las expectativas creadas por los comentarios leido y oido, todos bastante positivos, me hacían dudar de su lectura, en estos casos estas obras me suelen decepcionar bastante.
Y efectivamente, aunque en este caso la decepción no ha sido total, si que debo decir que no me ha parecido ni mucho menos tan buena como me la habían pintado. Tiene también mucha culpa de ello que la comparación de este tipo de sagas suelo hacer la con la que Collen McClough inició con "El primer hombre de Roma", para mi junto con "Guerra y Paz" y las novelas de Robert Graves sobre Claudio, las mejores novelas históricas que he leido.
Parece claro que el autor ha sacrificado en aras de un mayor dinamismo de su novela ciertos aspectos históricos, pero para mi la falta de algunas explicaciones o en algunos casos de explicaciones mas detalladas, como la composición del ejercito mercenario de Anibal y la forma de lucha de los distintos colectivos que lo componían, cuya variedad fue magistralmente aprovechada por Anibal para montar una auténtica máquina de guerra o la excesiva rigidez, mas mental que práctica, ya que la utilización de manipulos teóricamente daba al ejercito romano una gran flexibilidad frente a otros ejercitos de la época, de los romanos a la hora de encarar el ejercito púnico hasta que Fabio Máximo se hizo con el control de la lucha.
Tampoco me ha gustado la personalidad de Publio Escipión, demasiado empalagosa por lo perfecta y sin tacha.
Si que me gustó la agilidad de la acción y sobre todo la descripción de las principales batallas, así como la historia de Tito Macio, un apunte de la vida del pueblo llano, aunque insuficiente, en una novela demasiado centrada en la personalidad de las grandes personalidades.
En definitiva recomiendo su lectura, bastante mas amena que la mayoría de las novelas históricas, aunque por debajo de el nivel de otras.
SALUDOS.
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